PATRIMONIO CULTURAL QUERETANO

PATRIMONIO CULTURAL QUERETANO

Claudia Dovali

Gracias a las investigaciones de arqueólogos, antropólogos físicos y sociales, historiadores, lingüistas y etnohistoriadores, se considera a Querétaro como un estado del país con un patrimonio arqueológico, etnográfico y cultural incomparable que evidencia la intensa actividad social de diversas comunidades en el pasado, y que en ocasiones da la apariencia de ser inagotable y perdurable.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia fue fundado en 1939 por el gobierno federal con el objetivo de garantizar la investigación, conservación, protección y difusión del patrimonio paleontológico, arqueológico, antropológico e histórico de México, para el fortalecimiento de la identidad y la memoria colectiva. A partir de la creación de su delegación en Querétaro, en 1984, se realizan tareas de investigación, conservación y restauración de los monumentos históricos y de los bienes muebles, inspecciones, rescates, atención a denuncias y difusión del patrimonio cultural nacional y queretano.

Desde su creación, el Centro INAH Querétaro ha trabajado por la concientización de la población sobre el actuar del Instituto, buscando siempre sensibilizar a los diferentes actores sobre la importancia del patrimonio cultural logrando su objetivo a través de diversas publicaciones, actividades académicas, programas de radio y televisión y espacios de difusión como el Museo Regional de Querétaro y las Zonas Arqueológicas de El Cerrito, Tancama, Ranas y Toluquilla.

EL MUSEO REGIONAL DE QUERÉTARO

Tiene como finalidad conservar y mostrar la riqueza artística e histórica del país, y particularmente del estado de Querétaro. En este museo se compendia el saber a través de siete salas de exposición permanente donde se muestran aspectos particulares de la cultura regional. Las colecciones están formadas por muebles, cerámicas, indumentaria, pinturas, fotografías, documentos, armas y esculturas, entre otros. Se encuentra ubicado en el Antiguo Convento de Santiago, fundado por la orden franciscana en el S. XVI, en la calle de Corregidora Sur 3 en el Centro Histórico de la ciudad. Visítalo de martes a domingo de 9 a 6, el costo de entrada es de 55 pesos.

EL CERRITO

Zona de Monumentos Arqueológicos que se localiza a 7 kilómetros de la ciudad de Querétaro, en el municipio de Corregidora. Su ocupación fue continua desde el Preclásico Superior hasta el siglo XVII, y sus estructuras arquitectónicas fueron construidas en un espacio de suelos poco profundos con afloramientos rocosos, los cuales fueron aprovechados para la edificación de los basamentos y plataformas habitacionales. Las evidencias arqueológicas sugieren que el sitio captó influencias de distintas culturas a lo largo del tiempo: Chupícuaro, Teotihuacán, Toltecas, Chichimecas, Purépechas y Otomíes. Fuentes franciscanas señalan que hacia 1632 los indígenas continuaban ofrendando a las deidades prehispánicas en los altares del sitio. En el recorrido por esta zona arqueológica puedes encontrar el altar de los cráneos, la plaza de las esculturas, la plaza de la danza, el altar de obsidianas y un gran basamento piramidal. Pregunta a la guía por el tríptico infantil y disfruta de una forma diferente tu recorrido. El horario de atención es de martes a viernes de 9 a 14:30, y de 9 a 16:30 los fines de semana. La entrada es libre.

RANAS

La visita por las zonas arqueológicas del estado continúa en el municipio de San Joaquín, ubicado a una hora y media de la ciudad de Querétaro. Ahí podrás encontrar la Zona de Monumentos Arqueológicos de Ranas, donde hubo un desarrollo cultural importante durante la época prehispánica. Es un sitio asociado a la explotación de la riqueza minera de mayor envergadura de la Sierra Gorda: el cinabrio, que jugó un papel relevante por ser un pigmento de gran demanda entre los pueblos mesoamericanos. Probablemente corresponde a una etapa teotihuacano-tolteca (entre los siglos VII y XI) y, posiblemente, como una extensión cultural del altiplano hacia la planicie costera de Veracruz. La economía de los pueblos que habitaron la Sierra Gorda se basó en una estrategia mixta, donde la minería, la caza-recolección y la agricultura de temporal eran componentes de la unidad productiva. La economía minera es un caso especial en Mesoamérica, y en Ranas se evidencia por la distribución y cantidad de obras mineras de la región, tan solo en el sitio arqueológico se concentran unas 14 bocaminas prehispánicas. La entrada general tiene un costo de 40 pesos está abierta de lunes a domingo de las 9 a las 17 horas. Posterior a tu recorrido te recomendamos degustar la gastronomía local y recorrer sus museos comunitarios.

TOLUQUILLA

Zona arqueológica que está enclavada sobre una meseta alargada donde abundan los árboles de pino encino y densa niebla matinal, que fue modelada con rellenos de piedra y lodo; además cuenta con excavaciones que forman superficies planas en diferentes niveles, sobre las cuales la ciudad fue erigida. La traza de Toluquilla consta de tres ejes de circulación y cuatro juegos de pelota. Las edificaciones eran levantadas sobre otras más antiguas, para con ello lograr mayor altura y longitud. Sus arquitectos usaron grandes cajones de roca rustica para soportar el peso del edificio y, sobre estos, alzaron muros angostos hechos de laja bien talladas, que luego recubrieron con finas capas de estuco, posiblemente decoradas; el paso del tiempo ha dejado las piedras desnudas en la mayoría de los casos, sin embargo, todavía hay monumentos con restos de estuco. La localidad vivió dos grandes épocas: la primera, y menos conocida, del 300 a.C. al 500/600 d.C., y la segunda, que deja como legado el mayor número de edificios, del 600 al 1350 de nuestra era. En Toluquilla vivían los sacerdotes y personas relacionadas con el culto; el resto de la población lo hacía en los caseríos de los alrededores. Su organización social fue jerárquica y se especializó en la obtención de pigmentos minerales, como el cinabrio o granate y el almagre. Este mágico sitio lo puedes localizar saliendo de San Joaquín sobre el camino a la Presa Hidroeléctrica de Zimapán, y tomar la desviación a la altura del kilómetro 11 hasta la zona arqueológica, la cual la encontrarás abierta todos los días de la semana en un horario de 9 a 5 de la tarde. El acceso tiene un costo de 40 pesos, pero la entrada es libre para niños menores de 12 años, estudiantes, maestros y adultos mayores, así como los días festivos y los domingos.

TANCAMA

La cuarta zona arqueológica abierta al público es un asentamiento prehispánico ubicado en el municipio de Jalpan de Serra, con un periodo de ocupación que probablemente abarca la mayor parte del periodo Clásico. Tancama está enclavado en la Sierra Gorda de Querétaro, por lo que la forma natural del terreno debió ser adaptada por los habitantes para levantar terrazas y plataformas sobre las cuales se construyeron varios conjuntos arquitectónicos. Actualmente, en el lugar se pueden apreciar unas 42 estructuras de diferentes tamaños y formas, destacando las de tipo circular y semicircular, incluso cuenta con un juego de pelota de 18 metros de largo, unos de los más pequeños localizados en México. La arquitectura general del sitio presenta rasgos similares a los de Ranas y Toluquilla, con edificios hechos a base de lajas de piedra y grandes taludes que se integran en tres grandes plazas. El recorrido por esta zona abarca dos de las plazas denominadas Mirador y Santiago, en las que están distribuidos edificios como el de las mariposas de cobre, el más alto del lugar, el de los muertos, el patojo, el de los anzuelos y el del cuchillo de obsidiana, el nombre de cada edificio obedece a los descubrimientos hechos en las excavaciones realizadas en los mismos o bien a características arquitectónicos específicas. Tancama se encuentra ubicada en la carretera federal a Landa de Matamoros, saliendo de Jalpan de Serra. Puedes visitarla de lunes a domingo de 9 a 4 de la tarde. La entrada es libre.

Disfruta de estos históricos recintos ubicados en Querétaro, con la familia, tus amigos o en un viaje de aventura individual.