BIBLIOTECA CONVENTUAL DEL MUSEO REGIONAL DE QUERÉTARO

BIBLIOTECA CONVENTUAL DEL MUSEO REGIONAL DE QUERÉTARO

David Saavedra Vega

Perteneciente al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la Biblioteca Conventual del Museo Regional de Querétaro tiene un gran acervo como potencial historiográfico que nos permite entender el sentido real de las bibliotecas: una realidad entre lo contemporáneo y el pasado, así como la relación de ambos para el análisis de nuestra razón y el ser.

Este recinto alberga cerca de 14,000 volúmenes y documentos que datan del siglo XVI al XIX, cosa que lo convierte en uno de los patrimonios bibliográficos más grandes de la región y el segundo a nivel nacional por el tamaño de su colección. Abarca temas religiosos y teológicos, asimismo, da cuenta de sermones, libros corales, filosofía, historia universal y ciencias duras como matemáticas y física, entre otros.

Libros impresos y manuscritos, escritos en diferentes idiomas como latín, griego, francés, español, entre otros, podemos encontrar en su haber. Este acervo bibliográfico ésta concentrado en lo que fuera una de las sedes más importantes de los Franciscanos del siglo XVI, el Convento Grande de San Francisco. Indudablemente la biblioteca reúne obras de estupendo valor universal que evidencian la identidad fecundada en el periodo colonial.

Poco se conoce de la historia y formación de la biblioteca conventual del Centro INAH Querétaro, así como de otras bibliotecas conventuales que se encuentran en diversos estados del país como Zacatecas, Guanajuato, Oaxaca y Puebla. Se tiene como antecedente que estas bibliotecas pertenecieron a diferentes órdenes religiosas, seminarios, y colegios que llegaron en diferentes momentos a la Nueva España como lo fueron los franciscanos (1523), los dominicos (1526),  los agustinos (1533) y los jesuitas (1572), esto se conoce gracias a las marcas de fuego que se encuentran plasmadas en los libros; esta señal carbonizada en uno o varios cantos del libro, resultado de colocar un hierro al rojo vivo con la forma de una figura, letra, sigla, sello, nombre, escudo o insignia con el fin de identificar la procedencia del libro. Las marcas de fuego que podemos encontrar en la Biblioteca Conventual del Museo Regional nos indican que sus libros proceden del colegio de Santa María Churubusco y del noviciado de los Dieguinos de San José Tacubaya, en la Ciudad de México, de recintos queretanos como el colegio de Santa Rosa de Viterbo, del colegio de los misioneros de propaganda Fide de la Cruz, del seminario de San Franciscano del Pueblito – municipio de Corregidora- , así como del Convento Grande de San Francisco, Convento de San Antonio, Convento de San Agustín, entre otros. Sin dudas estos monogramas forman parte de un patrimonio cultural importante del estado.

Otra forma de conocer la procedencia de los libros es a través de los ex libris, marca de propiedad que se ponía en la parte interna de la tapa anterior de su encuadernado, con la locución latina ex libris seguida por el nombre, para señalar que el volumen pertenecía a una determinada persona, con una composición artística y un lema, grabado, o miniaturas. Existen gran cantidad de textos que ostentan ex libris, mismos que abarcan desde el siglo XVI al XIX, todos y cada uno de ellos nos revelan una parte de la historia del libro y de la biblioteca misma. Los tipos de la encuadernación de estos volúmenes son: pastas de pergamino, de piel o de cartón forrado en tela.

La formación de esta biblioteca, que ahora damos a conocer, tiene sin duda su origen en los colegios queretanos de San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier, principalmente, fundados en 1625 por el jesuita Don Pedro Cabrera, y que posteriormente formaron parte del Colegio Civil dirigido por presbítero Don Nicolás Campa. Otro director del plantel fue el licenciado Prospero Cristóbal Vega quién junto a dos próceres queretanos lograron reunir una enorme cantidad de libros procedentes de los colegios Franciscanos, Dominicos y Agustinos para sumarlos con los existentes de los Jesuitas, esto con la idea de formar una biblioteca que auxiliara a los estudiantes de latín, francés, griego, filosofía y teología.

Es imposible conocer la de cantidad de libros existentes en Querétaro en la época del Virreinato, ya que muchos de sus catálogos se encuentran perdidos. Los primeros franciscanos llegados entre 1523-1524 traían entre sus equipajes libros misales, breviarios como La pastilla Literales et Morales de Nicolás de Lira, vocabularios de Lebrija y libros de arte, entre otros.

Así, en cada expedición de misioneros, se enriqueció el acervo bibliográfico de la Nueva España, sin olvidar la introducción de la imprenta que fue muy pronto instalada en estas tierras, y con ella se impulsó más la edición de textos principalmente de carácter religioso como fueron: doctrinas, reglas cristianas, catecismos en Náhuatl para los indios, siendo su introductor y promotor Fray Juan de Zumárraga en calidad de Obispo de la Ciudad de México, quien fundó una de las primeras bibliotecas de México.

Sin duda la Biblioteca Conventual del Museo Regional reúne obras de estupendo valor universal que evidencian la identidad fecundada del periodo colonial, lo que la lleva a convertirse en un centro de servicio de divulgación y difusión de la memoria histórica. Su patrimonio bibliográfico mantiene procesos de conservación profesional que permite su acceso a investigadores de las ciencias que pueden ampliar, a través de su estudio, sus conocimientos.